Otras orillas

Daniel H. Corbella
Otras Orillas -1
Lago Puelo - 2015

Daniel H. Corbella
Otras Orillas - 2
Florianópolis - 2020
La palabra “olvidar” significa perder o privar de la memoria o recuerdo alguna cosa. También tiene que ver con descuidar, ignorar y omitir lo que se debía tener. Olvidar es dejar algún cariño, afecto o querencia. Olvidar es, de alguna manera, dejar en la orilla “algo”.
La imagen de la vida como un río que avanza condice perfectamente con esa etimología. Vamos dejando en la orilla algo olvidado, no por un desprecio, sino para seguir andando. Nadie carga con los recuerdos de toda una vida. Nadie recuerda todo porque sería un peso difícil de sostener, pero por sobre todas las cosas, impediría construir nuevos sentidos. ¿Cuál es la tragedia de Funes el memorioso que describe Borges? No poder vivir el presente. Necesitamos olvidar para reescribirnos y para inscribirnos en la historia.
Lo curioso es que dejar en la orilla supone que podemos volver a buscarlo, porque dejar no es lo mismo que perder, aunque se tomen como sinónimos.
¿y cuál es la seña o la marca que dejamos para volver a esa orilla? El recuerdo es una huella a la que sólo el corazón le puede seguir el rastro. De allí el sentido de recordar como “volver a pasar por el corazón”.
Somos grandes buscadores de aquellas memorias olvidadas en las orillas de la historia.
En la vida a veces somos río entre las orillas, y en otras, somos la orilla de nosotros mismos y de los que nos rodean, de los que están y de los que han estado, porque tengo la intuición que los ríos y las orillas trascienden la barrera del tiempo, no se encierran en los almanaques.
Un misterio, el río y sus orillas….
